Ha pasado algo desapercibida por nuestras carteleras, pero si cuando bajáis al videoclub no sabéis qué película elegir, esta es sin duda la más indicada: “No me pidas que te bese porque te besaré”.
Lo tiene todo, es divertida, ocurrente, tierna, solidaria, fresca y nos hará pensar. Ah y es cine español.
A Albert (papel que interpreta Eloy Azorín) le quedan solo cinco días para casarse con su novia de toda la vida, Helena (Teresa Hurtado de Ory). Pero cuando faltan esos pocos días, Albert no está completamente seguro de si está enamorado de ella.
Los “especiales”
Los días pasan y para evitar el momento en el que tenga que hablar con ella, decide apuntarse a un curso de guitarra, algo que le quedó como cuenta pendiente cuando era pequeño, aunque lo hará con un grupo de personas muy distinto al que imagina, con chicos especiales (chicos con retraso mental), que le acabarán mostrando un truco para saber si quieres o no quieres a la persona que está contigo.
Además de la pareja y el grupo de chicos “especiales”, el propio director de la película Albert Espinosa también tiene un papel, el del mejor amigo desastroso del protagonista, obsesionado con la masturbación que le aporta un toque de locura y simpatía al largometraje.
“No me pidas que te bese porque te besaré” es una comedia que nos muestra el mundo de las discapacidades. Todo con el peculiar humor de Espinosa, que en esta obra se estrena como director y actor protagonista tras de los éxitos de “Planta 4ª” (la segunda película más taquillera del año 2003) y “Va a ser que nadie es perfecto” (la quinta película más taquillera del año 2006), donde ya habló de las minusvalías físicas.
La quiero o no la quiero
Albert Espinosa puede considerarse como un idealista, una persona optimista que tras sufrir un cáncer cuando era niño y sufrir la amputación de una de sus piernas es la persona más alegre y positiva que se pueda imaginar.
El propio director define la película de la siguiente manera: “Con “No me pidas que te bese porque te besaré” deseaba hablar de las mal llamadas minusvalías psíquicas (yo prefiero llamarles especiales, pues al estar con ellos te hacen sentir especial y muy afortunado).
Para mí, esta película es un pequeño homenaje a los especiales, la gente que más adoro, la que realmente no forma parte de este mundo, la gente que no encaja pero que consiguen hacernos entender por qué el resto de personas estamos aquí”.
De verdad, para no perdérsela.
