Escrito por Covadonga / 17 de febrero de 2009

Curiosidades de los Oscar III

La Academia de Hollywood cuida y prepara su gala anual con precisión para que todo salga perfecto y pueda mantener el rigor y la imagen que ha cultivado durante 80 años.

La ceremonia está preparada para funcionar como un reloj suizo, con todos los tiempos ajustados y los mecanismos perfectamente sincronizados, sin embargo, la perfección es algo imposible de alcanzar cuando el espectáculo está organizado por personas, aunque estos sean excelentes profesionales en sus respectivos campos.

En 1993, Tom Hanks dedicó su premio a su profesor de teatro del instituto, que había sido una gran inspiración para preparar su papel de enfermo de Sida homosexual en “Philadelphia”, ya que era gay. Esta anécdota se convirtió posteriormente en la base de una comedia “In & Out”, que protagonizó el actor Kevin Kline.

Agradecimientos interminables

La actriz Greer Garson tiene el récord del discurso más largo de la historia de las ceremonias –a pesar de que Pedro Almodóvar también estuvo cerca si no le hubiesen sacado a rastras Penélope Cruz y Antonio Banderas–. Al recoger su premio por su trabajo en “La señora Miniver”, en 1942, Garson se lo tomó relajadamente, sin prisa y se pasó la friolera de siete minutos dando las gracias por su premio. Debido a esto es normal que la academia lo haya probado prácticamente todo para intentar acortar los discursos de los vencedores, desde la banda de música complicando los discursos, hasta el micrófono que desaparece ante el ganador del premio mientras suelta la retaíla.

Nudismo sobre el escenario

En 1973, Robert Opal interrumpió la gala corriendo desnudo por el escenario. El presentador David Niven, atónito, salió muy bien del paso: “Piensen, las únicas risas que va a provocar este hombre en su vida serán por desnudarse y mostrar sus carencias”. ¡Viva el espectáculo!

En 2001, para no alargar en exceso la ceremonia, la Academia anunció que premiaría al discurso más corto con un equipo de TV. Sin embargo a Julia Roberts no le apasionó la idea y cuando subió al escenario dijo: “Qué diablos, yo ya tengo tele, y como no sé si voy a volver a estar aquí arriba en toda mi vida, me voy a tomar el tiempo que necesite para agradecer el premio a quien me de la gana”. El equipo se lo llevó Michael Dudok de Wit, que solo tardó 18 segundos en agradecer el premio cuando recogió el Oscar al mejor corto de animación.