Escrito por Covadonga / 19 de febrero de 2009

Curiosidades de los Oscar IV

El caso de la película “Cowboy de medianoche” (1969) es especial, ya que es el único film que ha ganado un Oscar pese a estar clasificada como X en los Estados Unidos.

Antes los actores que hacían entrega del galardón pronunciaban el famoso “The winner is…” cuando abrían el sobre con el nombre del ganador. Sin embargo, desde 1988 se usa la frase “The Oscar goes to…”, ya que se consideraba que con la anterior se menospreciaba a los que no la habían ganado haciéndoles pensar que eran “perdedores”.

En 2005, el uruguayo Jorge Drexler cantó parte de su canción “Al otro lado del río”, la ganadora de la categoría de Mejor Canción Original, al recoger su galardón como protesta ya que los productores no le permitieron que fuera él mismo quien la cantara en directo durante la ceremonia por no ser lo suficientemente conocido. Santana y Antonio Banderas fueron los elegidos para interpretarla.

El alcohol acompaña a los actores

En 1999, se produjo una gran polémica cuando se le concedió el Oscar Honorífico al director Elia Kazan. Kazan había participado en la llamada “caza de brujas” que el FBI llevó a cabo en Hollywood durante la guerra fría contra aquellos que consideraba comunistas. Durante su homenaje en la gala, un gran número de asistentes protestaron, permanecieron sentados e incluso se negaron a aplaudir.

Jack Lemmon llegó borracho –o al menos era lo que parecía– a la ceremonia de los Oscar de 1974, esto no hubiera sido un problema demasiado grande si no hubiera sido porque estaba nominado al premio y acabó ganándolo… Tuvo que ser ayudado por dos personas para subir al escenario.

Premiados en el frente de la Segunda Guerra Mundial

Cuando David Niven ensayaba su participación en una de las ceremonias, descubrió que Henry Mancini iba a animar su entrada en el escenario con unas notas de la banda sonora de “La pantera rosa”. Como no le gustaba especialmente la película, le pidió amablemente que tocase mejor “La vuelta al mundo en 80 días” que le resultaba mucho más agradable.

Cuando el director William Wyler obtuvo el Oscar por “La señora Miniver” era la quinta ocasión en la que estaba nominado como mejor director. Pero esta vez se enteró lejos de la gala, en Oxford donde estaba destinado como bombardero durante la Segunda Guerra Mundial, cuando un periodista le telefoneó para pedirle una foto.

Un gran número de anécdotas que no se quedarán ahí, sino que aumentarán a la misma velocidad que la cantidad de artistas premiados.