Escrito por Gonzalo Martinez / 9 de junio de 2011

Hanna: Una adolescente diferente

Gracias a Blopies el pasado 19 de mayo tuve la oportunidad de asistir al preestreno de Hanna, superproducción europea que gira en torno a una pequeña niña entrenada por su padre para convertirse en el soldado perfecto y así poder llevar a cabo la venganza contra aquellos que han querido acabar con su vida. Una película que podremos ver en la gran pantalla desde mañana día 10 de junio.

No sé si recordáis una película llamada León el Profesional, en la cual Jean Reno entrenaba a una niña llamada Natalie Portman para convertirla en una asesina; pues Hanna es la visión siglo XXI de esta obra.

Frío violento

El reparto de Hanna está capitaneado por Saoirse Ronan, la actriz que da vida a la protagonista. Para hacer esta película, la joven interprete ha sido caracterizada como si Mila Jovovich tuviera 15 años en El Quinto Elemento y quisiera ser Yo Landi Visser, cantante del grupo Die Antwoord. Del resto de actores de la cinta destacan el padre de Hanna (Eric Bana) y Marissa (Kate Blanchet), la mala malísima de esta historia.

La película arranca de manera apabullante, en el frío invierno alemán dentro de un bosque completamente nevado y presentando a su protagonista de la mejor manera posible, matando. Las escenas de acción sirven captar al espectador adentrándolo en el mundo en que ha crecido Hanna. Una niña totalmente diferente al resto cuya educación se ha basado en convertirla en la asesina perfecta. hecho que implica una brusca maduración personal.

A todo esto se le añade una constante sensación de angustia a la que se ve sometida la protagonista. No obstante, son los mejores momentos de la cinta y vienen muy bien acompañados por el aporte musical realizado por el dúo británico The Chemical Brothers en la banda sonora de la obra.

Se trata de una película de acción,pero también utiliza recursos del thriller e incluso del drama cuando la protagonista va acercándose a su objetivo y poco a poco encaja las piezas de su puzle emocional, llegándose a cuestionar toda su vida.

Un largo viaje

Hanna es enviada por su padre a una misión para la que ha sido instruida durante toda su vida. Esto traslada el escenario de la película a tres países diferentes: Alemania, España y Marruecos. Como dato anecdótico mencionar, que los guionistas han empleado una serie de clichés culturales a modo de GPS para que el espectador no se pierda.

Estos clichés no fallan a la imagen que España tiene en el escenario internacional, pues veremos flamenco o incluso un toro de Osborne, un “guiño cómico” a nuestra cultura, cuando la película hace una parada en tierras cordobesas. Un viaje a lo largo y ancho del continente europeo que no sólo lleva a Hanna a cruzar fronteras físicas si no los recios pilares y convicciones emocionales en los ha sido educada.