Escrito por Rafa / 27 de octubre de 2009

Alternativas Romanticonas 2009

A pesar de recibir con agua fría la película revelación de la temporada 500 días con Summer (o contigo), este film de amor rescata la idea de tan manida por otros del amor imperfecto.

Con una factura cercana a la comedieta americana típica de Sandra, Drew o Julia, se desmarca intentando parecer alternativa gracias al juego del tiempo, a los encuentros desafortunados, a los chistes irreverentes y a las atrayentes caras de los protagonistas: la magnífica sonrisa de un muchacho que se parece demasiado a Heath Ledger y los imperturbables ojazos de una morena demasiado estirada.

Sam Mendes por todo lo alto

En breve, recibiremos otra comedia romántica, pero que aunque juega en la misma liga que en la anterior parece supurar cine de peso: carismático, simple y con olor a pura inocencia. Away we go o Un lugar donde quedarse es la nueva película del gran director Sam Mendes, director de American Beauty o Camino a la perdición, y que desde la experiencia de esas obras maestras nos describe una sencilla historia de amor consumado, mejor dicho una historia de alguienes que buscan su sitio.

Lo de sencillo es por común no por fácil de tratar. Este tema de la búsqueda de uno mismo, de su lugar en el mundo, ha sido evocado en miles de ocasiones a través de todos los géneros existentes con más o menos fortuna.

Con Away we go se perfila desde el lado más suave, tierno y consistente. Los actores prototípicos que rodean a la pareja protagonista rellenan a la perfección las esquinas de esa bonita relación en la que terminamos por colarnos.

Las atracciones del pasado y la pesada Vardalos

Después de esta vendrá Adventureland, en donde disfrutaremos de un verano maravilloso de 1987 de la mano del director de Supersalidos, Greg Mottola que se decide por contar una historia de amor entre dos patosos sociales que trabajan en un parque de atracciones.

La bella Kristen Stewart aún resiste el maremágnum de Crepúsculo marcándose un agradable papel alejado de su pequeño rol de estrella. Con una ambientación destacable y unos personajes entrañables, la historia funciona, se cuela en el ojo y pasas un buen rato.

Este año también se estrenó otra comedieta de esas que intentan parecer originales, diferentes en esencia, pero que caen en los mismos y tramposos agujeros del romance de pastel y flor.

Hablo de la nueva película de Nia Vardalos, después del bodrio de Mi vida en ruinas, nos trae un film escrito, dirigido e interpretado por ella misma: I hate Valentine’s day o lo que es lo mismo ‘Con el amor no hay quien pueda’.

Aunque consigue subir un poco el listón de calidad de su anterior aventura cinematográfica, la cosa flojea demasiado por el uso indiscriminado de tópicos y por caer en aquello en lo que reniega desde el principio. A pesar de eso, el código del buen amor que se dedica a predicar entre sus desquiciados amigos resulta curioso y hasta divertido.



Entre esta amalgama de fotogramas me quedo con varias cosas: el viaje de la bella pareja de Mendes, la sonrisa del muchacho estacional, la belleza ochentera de la Stewart y la teoría de Vardalos de las cinco citas para ser feliz por siempre jamás. Eso si, hay que tener cuidado con el exceso de azúcar.