Otra de las películas que más papeletas tiene para llevarse los premios importantes de la Academia del Cine norteamericano.
John Patrick Shanley se encarga de adaptar una pieza teatral laureada con los premios Pulitzer y Tony en una atraganté historia acerca de la búsqueda de la verdad, la fuerza del cambio y las devastadoras consecuencias de la justicia ciega en una época definida por las convicciones morales, a la gran pantalla.
La historia se centra en 1964, en la iglesia de San Nicolás, en el Bronx. El Padre Flynn (Philip Seymour Hoffman), un brillante y carismático sacerdote, intenta desafiar las estrictas reglas del colegio que la Hermana Aloysius Beauvier (Meryl Streep) lleva custodiando desde hace años con mano de hierro. Ella es la directora y cree ciegamente en el poder del miedo y la disciplina. Los cambios políticos están alcanzando todos los estratos de la sociedad y la escuela acaba de aceptar a Donald Miller, su primer estudiante negro.
Pero la Hermana James (Amy Adams), una joven inocente, hace saber a la Hermana Aloysius que el Padre Flynn está prestando una atención demasiado “especial” a Donald. Aloysius se siente obligada a emprender una lucha para averiguar la verdad y para echar a Flynn del colegio. A pesar de carecer de una sola prueba que confirme la sospecha, Aloysius se ve abocada a una lucha de poder con el Padre Flynn, que amenaza con destruir la iglesia y el colegio por sus devastadores consecuencias.
Desde los primeros momentos de The doubt (La duda) de John Patrick Shanley hasta su impresionante conclusión, la incertidumbre se apodera de todo, arrastrando al público hacia un inquietante misterio en el que dos monjas, un sacerdote y la madre de un niño, además de los espectadores, se ven obligados a enfrentarse a sus creencias más profundas mientras luchan con la sentencia y el veredicto, la convicción y la duda. En la batalla de poder que se deriva, The Doubt (La duda) formula complicadas preguntas sobre los desafíos que plantea un mundo sometido a dramáticos cambios y a grandes dilemas morales.
Fue la palabra “duda” la que llevó en un primero momento a Shanley a escribir lo que se convertiría en la obra de teatro más aclamada de la pasada década. Ahora ha adaptado la historia a la gran pantalla para llegar a un público más amplio y utilizar la fluidez del cine para sembrar nuevas incertidumbres.
Cuando empezó a escribirla, Shanley recuerda un programa en el que un sinfín de expertos pertenecientes a todo el espectro político se peleaban en televisión. “Sentí que vivía en una sociedad muy segura de un montón de cosas. Todos tenían una opinión inamovible, pero no había intercambio de ideas. Si alguien se atrevía a decir: ‘No sé’, corría el riesgo de que lo arrojaran a los leones. En nuestra sociedad había una máscara de certidumbre tan dura que empezaba a agrietarse. Y las grietas era las dudas”, ha comentado Shanley.
Una película que como mínimo nos hará reflexionar, además de disfrutar de unas interpretaciones magistrales de todos y cada uno de los actores que intervienen en el film.
