Un género clásico, el musical

El género musical fue uno de los más explotados en Hollywood en el siglo XX, pero durante unas décadas estuvo escondido y sin sacarse del baúl para los grandes productores americanos. Si a mediados de siglo las películas con historias cantadas triunfaban y llenaban los cines, esa tradición se perdió, aunque luego fue recuperada para convertirla en una auténtica fiebre.

Los musicales siempre han llenado teatros en Estados Unidos; si la meca del cine es Hollywood, la de los escenarios de tablas de madera es Broadway, a donde también aspiran a llegar los que se dedican a la actuación. Un género tan clásico que fue dado de lado durante casi veinte años por las productoras hasta que despertó de su letargo para volver a hacer saltar las cajas de caudales de los cines.

Los dorados años 50

Los años 50 fueron la primera época dorada del musical en el cine. Personajes de la talla de Gene Kelly eran los actores más reconocidos, y sus películas se contaban por éxitos de taquilla. De esta época nos quedan clásicos, como “Leven Anclas”, en la que aparecía un joven Frank Sinatra y que por primera vez juntaba la animación con la imagen real en una película; “Bailando bajo la lluvia”, en la que el propio Kelly realizaba un baile mientras le caía un chaparrón y cantaba la conocida canción chapoteando por las aceras. O “Siete novias para siete hermanos”, una película coral donde bailaban hasta construyendo un granero.

También de esta época destaca “My fair lady”, la película basada en el mito del Pygmalion, en la que Audrey Hepburn conquistaba a medio mundo mientras su leyenda escribía sus primeras palabras. Ya en los 60, la gran historia de amor por antonomasia, “West Side History”, la batalla de barrio ente americanos y portorriqueños, y una habitual de las televisiones en vacaciones, “Sonrisas y lágrimas” con su “do es trato de varón…”.

Todo lo que baja, tiene que subir

Los setenta y los ochenta fueron menos prolíficos, o por lo menos no fueron creadores de películas para el recuerdo como las de años anteriores. Aún así, nos quedará siempre la gomina de Travolta bailando alrededor de Olivia Newton John en “Grease” o Liza Minelli maquillada y haciendo que la vida fuese un auténtico “Cabaret”.

La crisis que sufrió a partir de esos años se vio superada con el renacimiento del género. Para eso, tuvo que llegar un destello de color, movimiento, música y baile en la persona de “Moulin Rouge”. Era el año 2001 y Ewan McGregor y Nicole Kidman se enamoraban al ritmo de las versiones de las canciones más conocidas por el público en el París de finales del siglo XIX y principios del XX. Después del éxito, McGregor lo intentó con “Abajo con el amor”, pero no tuvo el mismo éxito haciendo pareja con Renée Zellweger.

La actriz estadounidense también venía de triunfar en uno de los musicales más aclamados de los últimos tiempos, “Chicago”, donde compartía cartel con Richard Gere y Catherine Zeta-Jones. La película fue todo un éxito y se llevó seis Oscars de la Academia, el de Mejor Película incluido.

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